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LAS
LOLAS SE VUELVEN DE EL PUERTO
Ignacio Ruiz Quintano
DESAPARECIÓ Solzhenitsin, un gigante, pero la
derecha culta de pantalón teja y melena distraída
sólo tiene sentimientos para el Emo de Galapagar,
cuya enésima inmolación ha ocurrido en El Puerto,
mano a mano con Morante, el otro gallo del corral,
como dice la propaganda, la cual también había
corrido que iría el Rey, aunque socialmente la cosa,
según me cuenta Joaquín Moeckel, que seguía al
sobresaliente, se quedó en Marichalar, personaje tan
de Umbral como el comunista Paco Frutos, pero el
duque por la sastrería.
En un cóctel, el duque de Lugo, mi querido amigo, me
elogia con ironía mi costumbre de llevar la mano
derecha dentro de la chaqueta, a la altura del
estómago, como mi maestro Tierno y como Napoleón
-anotó en sus memorias Umbral.
¡Ah, la propaganda! La propaganda es esa cosa idiota
por la cual, en lo que una gallina pone un huevo y
lo cacarea, una sardina pone un millón y nadie se
entera. Pero a la gallina le funciona. Y a los
gallos de El Puerto, claro, cuya propaganda se
despliega para cada festival en tres fases: la de la
víspera, con colas y reventas; la del día, con
forasteros pintorescos que empeñan su casa -un
hórreo, una dacha, un igloo- para entrar al
espectáculo; y la del día siguiente, con el parte
médico por los consabidos puntazos de la inmolación
a lo «emo». Un colombiano con tiempo libre que
estudió minuciosamente las falencias del Quinto
Evangelista ha demostrado que lo mejor de su
tauromaquia son los naturales aplicados con una
muleta que cuelga como una toalla mojada, pero al
colombiano, que escribe en Internet, nadie lo lee.
La propaganda es la caspa de un Régimen.
La prueba de que volvemos a estar en un Régimen son
esos titulares de quiosco con la «kermese» olímpica
de Pekín: «España, la alegría de los Juegos: los
deportistas nacionales encandilan y paralizan con su
espontaneidad y sus constantes bromas el desfile
inaugural». ¿Y el veto de las democracias a la
dictadura amarilla? Naranjas de la China. España ha
dejado el veto de la democracia a la China en el
veto de Raúl al fichaje de Villa, que en esas
chismoserías se entretiene también la prensa. Unos
comunistas polacos dijeron una vez que Franco
construía bombas atómicas por la parte de Ocaña, y
la Onu vetó a España por constituir un peligro para
la paz mundial. De un veto así de gordo sólo te
libran unos Juegos Olímpicos, razón por la cual el
siempre vetado Gallardón tiene pedidos para Madrid
los de 2016. ¿Para qué, si no, iba a querer ese
hombre unos Juegos en Madrid, una ciudad sin una
baldosa donde jugar.
En Madrid todos los huecos son para las estatuas y
los obeliscos. Ahora que se discute la conveniencia
o inconveniencia de hacer compartir calle a víctimas
con verdugos, hay que tener en cuenta que en la
Castellana llevan algunos años juntos, aunque en
estatua y monumento, Prieto y Calvo-Sotelo. Es el
espíritu olímpico de Madrid, y Gallardón lo cuida lo
que puede. ¿Podrá salvar el monumento de Calvo-Sotelo
cuando se produzca la erección del obelisco -o
balano embravecido, que diría nuestro poeta- de
Calatrava?
Pero Madrid sigue siendo un pueblo sin historia de
los de Cioran. Para ser nación necesita de una
lengua. En Asturias, la presidenta de la academia
del bable avisa de que, sin bable, «el Estatuto
nacerá muerto». Quiere decir que ella se quedaría
sin cocido. Así se habla.
Yo aprendí castellano muy tarde -le dijo Paulino
Uzcudun a César González Ruano-. En el caserío no se
hablaba más que vascuence. Luego hablé el francés,
el inglés y el turco. Después el castellano. Aunque
de chico había aprendido un poco, no me acordaba de
nada. Pero pocas cosas son verdad en la vida. ¡Si yo
supiera escribir! Escribiría sobre la psicología de
la humanidad. La psicología de los hombres y de las
mujeres.
Huevo de loro, a Zapatero nombro. (Gamoneda).
Evita aseguró el trigo de Franco como asegura Chávez
el petróleo de Zapatero. La derecha vive tranquila.
¿Y dónde dice usted que se inmola hoy el Emo?
EL "MUSO"
Pedro Javier Cáceres
Al final va a tener razón la ministra Aído (¿por qué
no, Aída?) sobre la obsolencia de la RAE sustentada
en un larvado machismo en vez de evolucionar para
que la distinción sexista de los substantivos no se
limite al artículo que le-la precede. Ha perdido
Bibiana una buena ocasión de utilizar como
contrafuerte de sus argumentos para colar la palabra
"miembra" por no estar al tanto del debate nacional
que se ha suscitado en torno a la figura de José
Tomás, el torero —será por esta condición, torero,
por lo que la "progre" novicia no le ha echado
cuentas-. Basta hacer un barrido hemerotético
(puestos a contribuir con palabros soterrados) o
rastrear en los buscadores, buceando en la red, para
reparar en la cantidad de literatura que ha
provocado el torero.
La inmensa mayoría de la intelectualidad contrastada
pretende instalarse en un equilibrio entre el
"tsunami" provocado por el factor emocional del
continuo olor a cloroformo que desprende el diestro
y el toreo como arte soportado en una técnica que
sin orillar riesgos suponga tensión máxima en el
espectador. Así se han manifestado "plumas" de la
talla de Antonio Burgos, Alfonso Ussía, Ruiz
Quintano, Jiménez Losantos etc. Todos con una
analítica admirable y, generalmente, con gran
admiración por el "maestro" (el respeto en gente
culta y educada se les supone). Me permito
recomendar el de Raúl del Pozo —flamante premiado
con el "Mariano de Cavia"- titulado "Cera" y
publicado en El Mundo el pasado 17 de junio, como
crisol preciso de todo lo publicado. De la misma
manera la "pieza" narrativa — "La sangre derramada"-
desde la mesura, de Luis María Ansón sobre sus
viviencias del pasado día 15, es obra maestra desde
su tranquilo regato "tomasista", un "spa" balsámico
ante tanta torrentera desbocada.
Pocos son los que niegan las cualidades innatas de
un torero con pasta de figura de época, o referente
principal de una época por ser sus ciclos acotados
en períodos cortos, de selectividad restrictiva en
cuanto a hierros y cosos y de parca competencia.
Escasamente lo hacen aquellos que pretenden
contrarrestar de forma visceral la bilis con la que
se manifiestan negro sobre blanco los apologetas
(vocablo compuesto de mitología griega y
casticismo).
Gentes de todo rango y condición se han apresurado a
tener su minuto de gloria, algunos de influencia
opaca, en tribunas de élite, cuales "okupas"
consentidos. Médicos, juristas, empresarios;
ensayistas de todo a cien y poetas de "top manta"
intentan la cuadratura del círculo de trazar lírica
desde la épica. Obvian las esencias de la
tauromaquia para hacer exégesis de lo divino y lo
humano, lo taurino y lo personal, lo físico y lo
psíquico —también lo químico-, desde una
hermenéutica en precario con el plus de que cada
escritor de ocasión se pone estupendo- alguno muy "pedorro"-
intentando superarse a sí mismo sin duda fruto de
las musas; ¡que coño un mito!, José Tomás es un "muso"
(Aído toma nota).
Un numen, un "muso", capaz de activar el estro de su
ejército de feligreses, como leona en celo, para
satanizar, cual inquisición, cualquier argumento en
contrario por profundo y argumentado que sea: "De
todos los toreros, Tomás es el que más se acerca a
la leyenda, pero me atreví, en pleno seísmo de
entusiasmo, a escribir, junto a otros, que el
matador parecía a merced del toro. Escribe 500
palabras y ya te haremos colgar", Raúl del Pozo.
"José Tomás, "dios de una religión de exaltados",
Alfonso Ussía.
¿Qué es este "movimiento nacional": "Tomismo", "tomasismo"
o o "tomatosis"? La comunidad científica no termina
de ponerse de acuerdo con la nomenclatura: 'tomasismo'
parece responder a los orígenes sin importar
mutaciones posteriores y su clave es 'KU';
'tomismo', al parecer, es el tardotomasismo bajo el
espíritu del 17-J/ 2007 y su código es 'KUS'; y 'tomatosis'
es la catarsis consecuente de la convergencia de
ambos cuya compresión y comprensión es 'KLAN'.
José Tomás, acreditado está, es un torero grandioso;
y punto. Desde la irracionalidad es un dios —perdón,
un ayatollah-, un rey —lo siento, un presidente de
república- y para los "borjamari" con aires de
notoriedad literaria un numen, ¡un "muso"!, ¡Aído
(Aída)!, ¡un "muso"!
Estribillo: "Musho" Jose, "musho" Tomas,.. ¡eh!
¡eh!, "musho" Jose… ¿Qué me dices?, Perdices.
JOSÉ
TOMAS
Juan
Antonio Hernández
No esperaba tener que escribir algo
más del miembro más activo del taurineo esta
temporada. No me interesa, como nunca me ha
interesado particularizar los problemas de la fiesta
en un hecho aislado. Aunque los hechos por separado
forman un todo.
En estas páginas y los
que en ella colaboramos, hemos tenido las cosas
claras,
el problema de la fiesta es general, no de alguien
en particular.
Si que es cierto, que todos se han volcado en
presentarnos al José Tomás como el salvador de los
desmanes del taurineo, desde que lo convencieron de
que debía volver.
Contra José Tomás no
hay nada más que lo que hay con cualquier torero,
ganadero, o empresario, es decir juzgarlos en base
al toro y a lo que están haciendo con la fiesta,
nuestra fiesta.
Juzgarlos en base a una fiesta,
autentica, justa y digna.
No tengo que justificar
absolutamente nada y menos después de más de ocho
años que me puse a escribir y he mantenido la misma
postura, posiblemente con algún error, por supuesto,
y además, he tenido como referencia al mejor critico
taurino y la mejor tauromaquia que se ha escrito, la
del maestro
Domingo Ortega,
ampliada por los apuntes de
Rafael Ortega.
Pero puestos a
justificar, tengo que decir que si alguien era
seguidor de José Tomás era yo, pero no solo eso,
tenia puestas todas mis ilusiones y esperanzas de
que
iba a mandar a casa a todos los
mindunguis que andaban por esas plazas.
Recuerdo que por aquella época
las ferias se basaba en el cartel de los tres
tenores
Joselito (otro que me defraudó) Ponce y el Ribera
Ordóñez. Estaba ya con fuerza el niño banderillero.
Todos con toros amaestrados y con la evidente
degradación de las corridas, con el toro artista.
Hasta se llegó a rumorear que lo estaban vetando en
muchas plazas.
En 1999 salió
triunfador de la Semana Grande de San Sebastián, por
tal motivo el foro Taurino le concedió el premio.
Tuve la suerte de cenar junto a él y su hermano. Fue
una gran cena en la que apenas comí nada, todo fue
hablar y hablar de toros, de la fiesta y su
situación, también charlamos de la vida, de la
situación de Euskadi e incluso de pelota.
Me pareció un tipo genial,
esa persona con la que se puede charlar de todo y
con mucho conocimiento,
esa persona con la que nunca te
cansas de estar.
Recuerdo que seguía la pelota mejor que muchos
aficionados a ella. Quedamos en que le mandara unos
videos sobre las últimas finales de Retegui, que por
aquel entonces estaba finalizando su carrera, como
uno de los mejores pelotaris de la
historia,
así hice. Luego se enrolló con la mosca cojonera y
aunque su toreo era ya amanoletado y tremendista,
ahí empezó a cambiar todo. Me ha fastidiado mucho el
que por culpa de mi sinceridad, haya perdido la
oportunidad de compartir con él más charlas y más
ratos. Lo cierto que la fiesta está por encima de
simpatías y afectos, cosa que muchos no entienden.
Mis discusiones con el maestro
Alfonso eran frecuentes por José Tomás,
pero en honor a la verdad eso hizo que nos uniéramos
más,
nunca se me ocurrió decir que no
tenia ni idea o llamarlo manipulador,
agorero o todas esas lindezas que hoy en día corren
por la blogsfera, al revés,
era cuestión de aprender de un hombre
que además de decir que José Tomás no sabia torear,
lo argumentaba.
Y yo, en lugar de insultarlo como decía antes,
analizaba lo que me decía. Mucho me jodia que me
tirara por el suelo mis ilusiones, pero todo lo que
me argumentaba, cuando iba viendo torear a José, era
verdad. No se puede por pasión, negar la evidencia y
la evidencia es que
José Tomás no ha inventado nada,
es un compendio de todos los tremendistas, que han
pululado por la tauromaquia.
Es más, Alfonso
valoraba el valor de José Tomás en sus primeros
años, pero advertía que esa forma de torear,
día a día se iba a convertir en más
tramposo y con más ventajas,
el toreo amanoletado, no manda, es el del medio pase
y
con toros que “sirvan”
entre otras cosas, como
los enganchones en cada pase, o los atropellos de
los toros, que no las cogidas. Si José Tomás
se pusiera a destorear de esa forma a
un toro bravo, no le aguantaba ni los pases de
recibo.
Ese destoreo no se puede hacer con toros bravos, si
con toros domesticados.
Tristemente tuve que
admitir con el tiempo, una vez más, que el maestro
tenía razón. Tuve que admitir que José Tomás además,
no sabia ver los toros, como en aquella ocasión en
Madrid, en la que no vio un toro clarísimo por el
pitón izquierdo y después de irse a por la espada,
le gritaron que el pitón bueno era el izquierdo y se
lió a dar las mejores tandas, cuando ya había
decidido entrar a matar.
O cuando fue incapaz de matar dos
toros dejando que sonaran los tres avisos.
En esta vida está claro que cada uno
ve lo que quiere ver, y no sirven argumentos.
Hasta se ha matado por esa ceguera. Hay está el
fútbol con sus aficionados. Acérrimos seguidores del
equipo, se lían a palos con los de otros colores y
dá exactamente igual como jueguen unos y otros. Es
el caso, en los toros ocurre lo mismo. La fiesta
esta mal, menos mi torero, aunque sea el peor que me
han vendido.
José Tomás, después de
fracasar esa última temporada, dejando toros vivos y
de bronca en bronca, como el caso de la Semana
Grande de San Sebastián, se va, cosa que también la
clarividencia de Navalón lo había pronosticado,
claro que ya le había tocado hablar y escribir del
ínclito Cordobés, o el tremendista Ojeda.
Por este mindunguis le costó el
puesto en Diario 16.
Como para no saber de que estaba hablando.
No ha tenido tiempo de
ver la reaparición, pero seguro que hubiera dicho lo
que muchos aficionados estamos diciendo. Máxime
cuando su vuelta ha sido organizada por el Taurineo,
para justificar un año más con este montaje, la
nefasta situación de la fiesta. Y para que los
medios hablen de ella, que como siempre,
hablan más por sus revolcones que por
su toreo.
Reaparece el místico en
Barcelona y no solo el montaje en si ya
fue un insulto a la inteligencia,
queriéndonos vender la burra que iba a salvar la
plaza de los ataques de los políticos, cuando todos
sabemos que la plaza la han hundido los taurinos,
sino que encima el triunfador fue un modelo de
Armani. Por mucho que hayan ocultado este hecho,
salio con la oreja mojada por Cayetano.
Barcelona no se ha recuperado, al revés, ha seguido
de mal en peor. Ni medias entradas. Esto ya se le ha
olvidado también a los que justificaban por este
hecho su vuelta.
Del montaje, el
taurineo ha sido el único beneficiado, se han
organizado tours de huligans, que están dejando
muchos dineros en las plazas,
el toro no ha salido en ninguna
y todas en las que ha
toreado han sido sin personalidad y sin categoría.
Eso si, las entradas las más caras.
Los trofeos cortados son de pueblo,
son
trofeos de seguidores que cuando se protestan, se
enfrentan a los aficionados con todo el descaro del
mundo.
Los arreones han sido frecuentes, hasta el punto de
que en Linares se volvía a dejar coger, cuando el
toro después de quitárselo de encima, se quedó
mirándolo. El místico en lugar de esperar a los
subalternos o rodar para alejarse del toro,
se volvió a
levantar en la cara del mismo,
cuando todo el mundo, hasta un corredor de cualquier
encierro, sabe que hay que quedarse en el suelo y
nunca levantarse en la cara del
toro.¿desconocimiento, torpeza o cosas que no dejan
ver claro?
Ante la paranoia josetomasista hay
gente que quiere comparar al Cid y José Tomás, ¿que
coño tendrá que ver un concepto de toreo con otro?
Lo de
uno, mejor o peor, es torear,
lo del otro no se como denominarlo. Uno intenta
hacerlo según los cánones, el otro no se que cánones
emplea. En fin, que no pueden gustar los dos.
A no ser que lo hagas para justificar
tu desconocimiento de la tauromaquia y quedar bien.
No torea ni con el capote, manos
altas, sin mandar, sin rematar al igual que con la
muleta.
Su toreo
encimista al hilo del pitón, no es, como se está
diciendo por ahí, pisar nos sé que terrenos, es
simple y llanamente trampa.
Pisar terrenos es ponerse en el sitio, echar la
muleta delante traerse el toro toreado cargar la
suerte y rematarlo atrás a la distancia que permita
ligar el siguiente muletazo. Cierto que con algunos
toros hay que perder pasos, pero no es el caso,
porque como hemos dicho anteriormente
lo que está
toreando José Tomás son los amaestrados, los
perritoros.
Lo de las manoletinas guste o no guste, son
reminiscencias del toreo bufo y que las inventó
Llapisera y es en lo que basa sus supuestos
triunfos.
Todavía no he visto una cogida de
José Tomás, salvo la segunda de lineares y ya he
dicho el porqué se produjo,
siempre
ha sido arrollado
y mira que todas las han dado por la caja tonta.
Pues ni una, siempre arrollado por estar encima, al
hilo del pitón, o no darle salida al toro, nunca
por torear. Claro que al ser arrollado, el pitón del
toro puede calarle. Eso si, queda muy bien la sangre
del toro cuando
pega el barrigazo y se reboza en los
costillares.
Que no venga ningún tontucio diciendo
que no tenemos respeto, ni a las cogidas, se lo
tenemos y mucho más que ellos, lo que estoy
describiendo es el toreo del místico y que no tiene
absolutamente nada que ver con el respeto que le
tengo, pero no solo a él sino a cualquiera que se
juega la vida en su profesión, ya sea como torero,
marinero, albañil, etc. Pero
si un albañil me pone los azulejos
torcidos, ni es albañil ni es nada, aunque que se
mate al caerse del andamio.
Los supuestos beneficios para la
fiesta.
También se está hablando de los beneficios que tiene
para la fiesta, nada más lejos de la realidad. Ya
hemos analizado que para Barcelona el montaje no ha
supuesto nada, al revés, desaparecido José Tomás, la
plaza sigue vacía y con los mismos toros que antes,
nada se ha hecho por regenerar la plaza, siguen con
los carteles de torerillos ante carretones
inválidos.
En cuanto a las demás plazas, los
únicos beneficios han sido para los empresarios,
la fiesta
una vez más ha sido vejada y humillada,
no solo por el destoreo del místico, sino por los
borregos lidiados o incluso por los huligans que en
ellas se han enfrentado a los aficionados.
Lo más sangrante del caso es que,
a los
públicos se les está engañando una vez más,
ya que se da por hecho que eso es torear, cuando la
realidad, eso son un cúmulo de ventajas y
despropósitos. Eso no es torear,
el medio pase,
no mandar, al hilo del pitón, enganchones y
manoletinas, es lo que siempre se ha puesto como
ejemplo del destoreo.
Si las televisiones y los vendidos hablan de las
faenas de José Tomás
están sencillamente elevando a la categoría de toreo
lo que simplemente es tremendismo y destoreo.
Si las televisiones y los periódicos,
están dando por hecho que lo que torea son toros
bravos, simplemente están elevando a la categoría de
toro bravo lo que es un carretón, domesticado, sin
fuerzas y sin pitones. Amen de la legitimación de
los desmoches. Eso son los beneficios para la
fiesta.
El año que viene.
Dicen que ha firmado con una “gran casa”, unos dicen
que los Lozano y otros que los Choperitas, bueno,
pues bien. En el caso que sea verdad este hecho,
solo puede suponer que el año que viene tenga más
contratos con más perritoros o
¿alguien
piensa que estos apoderados pueden ponerlo con toros
en algún sitio?
Ojalá, aquí nos encantaría tener que cantar las
grandes faenas de José Tomás con toros y en plazas
de compromiso. Es lo que más nos alegraría, porque
una vez más, tenemos que decir que para eso estamos,
para ensalzar la grandeza de la fiesta. Aunque
desgraciadamente en estos momentos solo haya
mentira, trampa y una degeneración que la esta
dejando en la agonía. Por mucho que otros quieran
mirar para otro lado, o engañar a los seguidores de
la secta mística. Esto no es una secta, ni la fiesta
es un torero.
Esto debe ser la fiesta de la que nos
podamos sentir orgullosos.
Dicen que existe Dios y por él y sus
profetas se ha matado a millones de personas, bueno
mejor dicho se sigue matando. La aceptación de
místicos y dioses sin análisis lleva a esas cosas.
Pero si somos capaces de analizar fríamente por
nosotros mismos, está claro que nos podrá gustar más
o menos un torero. Nos podrá emocionar el destoreo,
ya ha ocurrido en otras épocas de la fiesta,
Manolete, El Cordobés, Ojeda etc. Pero seamos
objetivos
estos lo único que han hecho ha sido,
traer las trampas de las que ahora se alimenta el
taurineo para dejar las plazas vacías y acabar con
la afición.
Esperemos que este nuevo Mesías solo sea una moda
pasajera, esperemos que el místico no nos deje la
fiesta rematada para sus exequias.
En definitiva si alguien quiere creer
en Dios me parece muy bien y además dará millones de
argumentos milagros, profetas y no sé cuantas
historias más. Pero eso no es realidad, eso es fe.
Pero
cuando la fe se puede desmontar día
tras día, o una de dos o soy tonto o tengo algo en
juego.
No pienso escribir mucho más del
tema, no merece la pena,
salvo que
el año que viene toree, vaya a las plazas
importantes con toros bravos y se comporte como la
figura que nos quieren hacer creer que es y me dará
mucha alegría porque será para decir que está
toreando.
De momento ahí están las fotos y más que seguiremos
haciendo, no solo a José Tomás y su destoreo, sino a
todos aquellos que andan por esas plazas del Estado.
Aunque nada mas sea para dejar en evidencia a muchos
y no lo digo por los toreros,
sino por sus defensores huligans y
demás iluminados.
Un inciso sobre las famosas fotos.
Como complemento a lo que decimos en el chofre
ponemos fotos, pero no las bonitas las que el torero
queda de maravilla y se intenta además tapar los
pitones de los toros para que no se vea los
desmoches que se le hacen. No, las fotos son al
principio del muletazo y en el remate es la única
forma de ver como se ha toreado
En la
forma de citar esta la verdad o la mentira decía
Navalón, yo añadiriía y en la de rematar
.
También hemos puesto de la misma faena buenos
muletazos si los ha habido y los malos, incluso en
la misma tanda.
No sé ni poner las letras. De hecho
siempre quedan unas más grandes que otras.
A lo más
que llego es a bajarle el peso, es decir bajarle los
píxeles esos y el tamaño.
Los que me conocen, ya saben que hasta en la plaza
nos solemos reír de cómo la gente llega al orgasmo
con el destoreo. Miramos la cámara y nos hacemos
unas risas. Porque es cierto que la gente no tiene
ni idea de ver,
ni los cites, ni
los remates, ni los barrigazos.
Esta es una de las razones por las que está
degenerando la fiesta, porque no solemos prestar
atención a los detalles importantes de la lidia.
Vemos el conjunto, la estética y se acabó. Lo demás
nos sobra. Luego nos llevamos sorpresas, como la
faena ventajista del Talavante en Madrid, cuando los
que estábamos fuera de la plaza, vimos que de la
emoción de la plaza nada de nada.
Cierto es que los que más se han
quejado, incluso con insultos comparándonos con
manipuladores profesionales,
han sido
periodistas supuestamente profesionales.
Tiene cojones la cosa. Ellos que viven de la imagen
en gran medida, son los que las descalifican,
cuando todo el
periodismo, de todos los gremios, sabe lo que vale
una imagen.
Claro que ellos saben mucho de manipulación y por
eso no se hacen a la idea que los aficionados no
necesitamos manipular nada, porque no tenemos ningún
interés en ello, piensa el ladrón que todos son de
su condición. Como ya hemos comentado, ojalá
pudiéramos estar hablando del místico de la misma
forma que lo hacemos del Cid o de cualquier otro
cuando torean.
Así que la manipulación parece ser
que es moneda diaria, en las redacciones de los
medios, ya sabíamos que también la desinformación,
pero por favor, aquí no se manipula nada y mucho
menos para fastidiar a nadie,
lo que decimos ahí está escrito y lo que reflejan
las fotos también, tanto el toreo como el destoreo,
aunque desgraciadamente abunda más esto último
y por ello no vamos a
taparnos. O acaso también están manipuladas las
fotos de
¿Fernando Cruz?
No, esas
si están bien, pero no es por la cámara, ni por el
retratero, es por el torero, así que no sigan
ustedes manipulando, por ese camino se descubren
ustedes solos.
Si tan fácil les resulta manipular,
joder
pongan de una vez una galería de cuarenta,
cincuenta, cien fotos de José Tomás toreando.
Ni una sola citando o rematando he visto en todo el
año triunfal. E insisto, con lo fácil que dicen que
es manipular. O son unos inútiles en los medios o
nos quieren tomar por imbéciles. O a lo mejor las
dos cosas.
José Tomás pudo y puede
ser la gran figura del toreo que todos deseamos.
Bueno la gran no,
ojala fueran muchas más.
Pero no sueñen, ni pretendan convertir sus ilusiones
en una realidad.
Esta vuelta de José Tomás ha sido un
montaje descarado del taurineo al igual que los tres
años que estuvo con la mosca cojonera.
No ha lidiado toros. Y encima ha
vuelto con las mismas trampas o más que las que se
marchó,
con lo cual
¿de que es figura José Tomás? ¿De que verdad es
torero José Tomás?
Será la de las trampas, los insultos y las
descalificaciones, porque eso son los únicos
argumentos de sus seguidores y huligans. |