TRES PUNTOS DE VISTA DE JOSE TOMAS

LAS  LOLAS SE VUELVEN  DE EL PUERTO

Ignacio Ruiz Quintano

DESAPARECIÓ Solzhenitsin, un gigante, pero la derecha culta de pantalón teja y melena distraída sólo tiene sentimientos para el Emo de Galapagar, cuya enésima inmolación ha ocurrido en El Puerto, mano a mano con Morante, el otro gallo del corral, como dice la propaganda, la cual también había corrido que iría el Rey, aunque socialmente la cosa, según me cuenta Joaquín Moeckel, que seguía al sobresaliente, se quedó en Marichalar, personaje tan de Umbral como el comunista Paco Frutos, pero el duque por la sastrería.

En un cóctel, el duque de Lugo, mi querido amigo, me elogia con ironía mi costumbre de llevar la mano derecha dentro de la chaqueta, a la altura del estómago, como mi maestro Tierno y como Napoleón -anotó en sus memorias Umbral.

¡Ah, la propaganda! La propaganda es esa cosa idiota por la cual, en lo que una gallina pone un huevo y lo cacarea, una sardina pone un millón y nadie se entera. Pero a la gallina le funciona. Y a los gallos de El Puerto, claro, cuya propaganda se despliega para cada festival en tres fases: la de la víspera, con colas y reventas; la del día, con forasteros pintorescos que empeñan su casa -un hórreo, una dacha, un igloo- para entrar al espectáculo; y la del día siguiente, con el parte médico por los consabidos puntazos de la inmolación a lo «emo». Un colombiano con tiempo libre que estudió minuciosamente las falencias del Quinto Evangelista ha demostrado que lo mejor de su tauromaquia son los naturales aplicados con una muleta que cuelga como una toalla mojada, pero al colombiano, que escribe en Internet, nadie lo lee.

La propaganda es la caspa de un Régimen.

La prueba de que volvemos a estar en un Régimen son esos titulares de quiosco con la «kermese» olímpica de Pekín: «España, la alegría de los Juegos: los deportistas nacionales encandilan y paralizan con su espontaneidad y sus constantes bromas el desfile inaugural». ¿Y el veto de las democracias a la dictadura amarilla? Naranjas de la China. España ha dejado el veto de la democracia a la China en el veto de Raúl al fichaje de Villa, que en esas chismoserías se entretiene también la prensa. Unos comunistas polacos dijeron una vez que Franco construía bombas atómicas por la parte de Ocaña, y la Onu vetó a España por constituir un peligro para la paz mundial. De un veto así de gordo sólo te libran unos Juegos Olímpicos, razón por la cual el siempre vetado Gallardón tiene pedidos para Madrid los de 2016. ¿Para qué, si no, iba a querer ese hombre unos Juegos en Madrid, una ciudad sin una baldosa donde jugar.

En Madrid todos los huecos son para las estatuas y los obeliscos. Ahora que se discute la conveniencia o inconveniencia de hacer compartir calle a víctimas con verdugos, hay que tener en cuenta que en la Castellana llevan algunos años juntos, aunque en estatua y monumento, Prieto y Calvo-Sotelo. Es el espíritu olímpico de Madrid, y Gallardón lo cuida lo que puede. ¿Podrá salvar el monumento de Calvo-Sotelo cuando se produzca la erección del obelisco -o balano embravecido, que diría nuestro poeta- de Calatrava?

Pero Madrid sigue siendo un pueblo sin historia de los de Cioran. Para ser nación necesita de una lengua. En Asturias, la presidenta de la academia del bable avisa de que, sin bable, «el Estatuto nacerá muerto». Quiere decir que ella se quedaría sin cocido. Así se habla.

Yo aprendí castellano muy tarde -le dijo Paulino Uzcudun a César González Ruano-. En el caserío no se hablaba más que vascuence. Luego hablé el francés, el inglés y el turco. Después el castellano. Aunque de chico había aprendido un poco, no me acordaba de nada. Pero pocas cosas son verdad en la vida. ¡Si yo supiera escribir! Escribiría sobre la psicología de la humanidad. La psicología de los hombres y de las mujeres.

Huevo de loro, a Zapatero nombro. (Gamoneda).

Evita aseguró el trigo de Franco como asegura Chávez el petróleo de Zapatero. La derecha vive tranquila.

¿Y dónde dice usted que se inmola hoy el Emo?

 

EL "MUSO"

Pedro Javier Cáceres

Al final va a tener razón la ministra Aído (¿por qué no, Aída?) sobre la obsolencia de la RAE sustentada en un larvado machismo en vez de evolucionar para que la distinción sexista de los substantivos no se limite al artículo que le-la precede. Ha perdido Bibiana una buena ocasión de utilizar como contrafuerte de sus argumentos para colar la palabra "miembra" por no estar al tanto del debate nacional que se ha suscitado en torno a la figura de José Tomás, el torero —será por esta condición, torero, por lo que la "progre" novicia no le ha echado cuentas-. Basta hacer un barrido hemerotético (puestos a contribuir con palabros soterrados) o rastrear en los buscadores, buceando en la red, para reparar en la cantidad de literatura que ha provocado el torero.

La inmensa mayoría de la intelectualidad contrastada pretende instalarse en un equilibrio entre el "tsunami" provocado por el factor emocional del continuo olor a cloroformo que desprende el diestro y el toreo como arte soportado en una técnica que sin orillar riesgos suponga tensión máxima en el espectador. Así se han manifestado "plumas" de la talla de Antonio Burgos, Alfonso Ussía, Ruiz Quintano, Jiménez Losantos etc. Todos con una analítica admirable y, generalmente, con gran admiración por el "maestro" (el respeto en gente culta y educada se les supone). Me permito recomendar el de Raúl del Pozo —flamante premiado con el "Mariano de Cavia"- titulado "Cera" y publicado en El Mundo el pasado 17 de junio, como crisol preciso de todo lo publicado. De la misma manera la "pieza" narrativa — "La sangre derramada"- desde la mesura, de Luis María Ansón sobre sus viviencias del pasado día 15, es obra maestra desde su tranquilo regato "tomasista", un "spa" balsámico ante tanta torrentera desbocada.

Pocos son los que niegan las cualidades innatas de un torero con pasta de figura de época, o referente principal de una época por ser sus ciclos acotados en períodos cortos, de selectividad restrictiva en cuanto a hierros y cosos y de parca competencia. Escasamente lo hacen aquellos que pretenden contrarrestar de forma visceral la bilis con la que se manifiestan negro sobre blanco los apologetas (vocablo compuesto de mitología griega y casticismo).
Gentes de todo rango y condición se han apresurado a tener su minuto de gloria, algunos de influencia opaca, en tribunas de élite, cuales "okupas" consentidos. Médicos, juristas, empresarios; ensayistas de todo a cien y poetas de "top manta" intentan la cuadratura del círculo de trazar lírica desde la épica. Obvian las esencias de la tauromaquia para hacer exégesis de lo divino y lo humano, lo taurino y lo personal, lo físico y lo psíquico —también lo químico-, desde una hermenéutica en precario con el plus de que cada escritor de ocasión se pone estupendo- alguno muy "pedorro"- intentando superarse a sí mismo sin duda fruto de las musas; ¡que coño un mito!, José Tomás es un "muso" (Aído toma nota).

Un numen, un "muso", capaz de activar el estro de su ejército de feligreses, como leona en celo, para satanizar, cual inquisición, cualquier argumento en contrario por profundo y argumentado que sea: "De todos los toreros, Tomás es el que más se acerca a la leyenda, pero me atreví, en pleno seísmo de entusiasmo, a escribir, junto a otros, que el matador parecía a merced del toro. Escribe 500 palabras y ya te haremos colgar", Raúl del Pozo. "José Tomás, "dios de una religión de exaltados", Alfonso Ussía.

¿Qué es este "movimiento nacional": "Tomismo", "tomasismo" o o "tomatosis"? La comunidad científica no termina de ponerse de acuerdo con la nomenclatura: 'tomasismo' parece responder a los orígenes sin importar mutaciones posteriores y su clave es 'KU'; 'tomismo', al parecer, es el tardotomasismo bajo el espíritu del 17-J/ 2007 y su código es 'KUS'; y 'tomatosis' es la catarsis consecuente de la convergencia de ambos cuya compresión y comprensión es 'KLAN'.
José Tomás, acreditado está, es un torero grandioso; y punto. Desde la irracionalidad es un dios —perdón, un ayatollah-, un rey —lo siento, un presidente de república- y para los "borjamari" con aires de notoriedad literaria un numen, ¡un "muso"!, ¡Aído (Aída)!, ¡un "muso"!
Estribillo: "Musho" Jose, "musho" Tomas,.. ¡eh! ¡eh!, "musho" Jose… ¿Qué me dices?, Perdices.

 

JOSÉ TOMAS

Juan Antonio Hernández

No esperaba tener que escribir algo más del miembro más activo del taurineo esta temporada. No me interesa, como nunca me ha interesado particularizar los problemas de la fiesta en un hecho aislado. Aunque los  hechos por separado forman un todo.

En estas páginas y los que en ella colaboramos, hemos tenido las cosas claras, el problema de la fiesta es general, no de alguien en particular. Si que es cierto, que todos se han volcado en presentarnos al José Tomás como el salvador de los desmanes del taurineo, desde que lo convencieron de que debía volver.

Contra José Tomás no hay nada más que lo que hay con cualquier torero, ganadero, o empresario, es decir juzgarlos en base al toro y a lo que están haciendo con la fiesta, nuestra fiesta. Juzgarlos en base a una fiesta, autentica, justa y digna.

No tengo que justificar absolutamente nada y menos después de más de ocho años que me puse a escribir y he mantenido la misma postura, posiblemente con algún error, por supuesto, y además, he tenido como referencia al mejor critico taurino y la mejor tauromaquia que se ha escrito, la del maestro Domingo Ortega, ampliada por los apuntes de Rafael Ortega.

Pero puestos a justificar, tengo que decir que si alguien era seguidor de José Tomás era yo, pero no solo eso, tenia puestas todas mis ilusiones y esperanzas de que iba a mandar a casa a todos los mindunguis que andaban por esas plazas. Recuerdo que por aquella época las ferias se basaba en el cartel de los tres tenores Joselito (otro que me defraudó) Ponce y el Ribera Ordóñez. Estaba ya con fuerza el niño banderillero. Todos con toros amaestrados y con la evidente degradación de las corridas, con el toro artista. Hasta se llegó a rumorear que lo estaban vetando en muchas plazas.

En 1999 salió triunfador de la Semana Grande de San Sebastián, por tal motivo el foro Taurino le concedió el premio. Tuve la suerte de cenar junto a él y su hermano. Fue una gran cena en la que apenas comí nada, todo fue hablar y hablar de toros, de la fiesta y su situación, también charlamos de la vida, de la situación de Euskadi  e incluso de pelota. Me pareció un tipo genial, esa persona con la que se puede charlar de todo y con mucho conocimiento, esa persona con la que nunca te cansas de estar. Recuerdo que seguía la pelota mejor que muchos aficionados a ella. Quedamos en que le mandara unos videos sobre las últimas finales de Retegui, que por aquel entonces estaba finalizando su carrera, como uno de los mejores pelotaris de la historia, así hice. Luego se enrolló con la mosca cojonera y aunque su toreo era ya amanoletado y tremendista, ahí empezó a cambiar todo. Me ha fastidiado mucho el que por culpa de mi sinceridad, haya perdido la oportunidad de compartir con él más charlas y más ratos. Lo cierto que la fiesta está por encima de simpatías y afectos, cosa que muchos no entienden.

Mis discusiones con el maestro Alfonso eran frecuentes por José Tomás, pero en honor a la verdad eso hizo que nos uniéramos más, nunca se me ocurrió decir que no tenia ni idea o llamarlo manipulador, agorero o todas esas lindezas que hoy en día corren por la blogsfera, al revés, era cuestión de aprender de un hombre que además de decir que José Tomás no sabia torear, lo argumentaba. Y yo, en lugar de insultarlo como decía antes, analizaba lo que me decía. Mucho me jodia que me tirara por el suelo mis ilusiones, pero todo lo que me argumentaba, cuando iba viendo torear a José, era verdad. No se puede por pasión, negar la evidencia y la evidencia es que José Tomás no ha inventado nada, es un compendio de todos los tremendistas, que han pululado por la tauromaquia.

Es más, Alfonso valoraba el valor de José Tomás en sus primeros años, pero advertía que esa forma de torear, día a día se iba a convertir en más tramposo y con más ventajas, el toreo amanoletado, no manda, es el del medio pase y con toros que “sirvan” entre otras cosas, como los enganchones en cada pase, o los atropellos de los toros, que no las cogidas. Si José Tomás se pusiera a destorear de esa forma a un toro bravo, no le aguantaba ni los pases de recibo. Ese destoreo no se puede hacer con toros bravos, si con toros domesticados.

Tristemente tuve que admitir con el tiempo, una vez más, que el maestro tenía razón. Tuve que admitir que José Tomás además, no sabia ver los toros, como en aquella ocasión en Madrid,  en la que no vio un toro clarísimo por el pitón izquierdo y después de irse a por la espada, le gritaron que el pitón bueno era el izquierdo y se lió a dar las mejores tandas, cuando ya había decidido entrar a matar.  O cuando fue incapaz de matar dos toros dejando que sonaran los tres avisos.

En esta vida está claro que cada uno ve lo que quiere ver, y no sirven argumentos. Hasta se ha matado por esa ceguera. Hay está el fútbol con sus aficionados. Acérrimos seguidores del equipo, se lían a palos con los de otros colores y dá exactamente igual como jueguen unos y otros. Es el caso, en los toros ocurre lo mismo. La fiesta esta mal, menos mi torero, aunque sea el peor que me han vendido.

José Tomás, después de fracasar esa última temporada, dejando toros vivos y de bronca en bronca, como el caso de la Semana Grande de San Sebastián, se va, cosa que también la clarividencia de Navalón lo había pronosticado, claro que ya le había tocado hablar y escribir del ínclito Cordobés, o el tremendista Ojeda. Por este mindunguis le costó el puesto en Diario 16. Como para no saber de que estaba hablando.

No ha tenido tiempo de ver la reaparición, pero seguro que hubiera dicho lo que muchos aficionados estamos diciendo. Máxime cuando su vuelta ha sido organizada por el Taurineo, para justificar un año más con este montaje, la nefasta situación de la fiesta. Y para que los medios hablen de ella, que como siempre, hablan más por sus revolcones que por su toreo.

Reaparece el místico en Barcelona y no solo el montaje en si ya fue un insulto a la inteligencia, queriéndonos vender la burra que iba a salvar la plaza de los ataques de los políticos, cuando todos sabemos que la plaza la han hundido los taurinos, sino que encima el triunfador fue un modelo de Armani. Por mucho que hayan ocultado este hecho, salio con la oreja mojada por Cayetano. Barcelona no se ha recuperado, al revés, ha seguido de mal en peor. Ni medias entradas. Esto ya se le ha olvidado también a los que justificaban por este hecho su vuelta.

Del montaje, el taurineo ha sido el único beneficiado, se han organizado tours de huligans, que están dejando muchos dineros en las plazas, el toro no ha salido en ninguna y todas en las que ha toreado han sido sin personalidad y sin categoría. Eso si, las entradas las más caras.

Los trofeos cortados son de pueblo, son trofeos de seguidores que cuando se protestan, se enfrentan a los aficionados con todo el descaro del mundo. Los arreones han sido frecuentes, hasta el punto de que en Linares se volvía a dejar coger, cuando el toro después de quitárselo de encima, se quedó mirándolo. El místico en lugar de esperar a los subalternos o rodar para alejarse del toro, se volvió a levantar en la cara del mismo, cuando todo el mundo, hasta un corredor de cualquier encierro, sabe que hay que quedarse en el suelo y nunca levantarse en la cara del toro.¿desconocimiento, torpeza o cosas que no dejan ver claro?

Ante la paranoia josetomasista hay gente que quiere comparar al Cid y José Tomás, ¿que coño tendrá que ver un concepto de toreo con otro? Lo de uno, mejor o peor, es torear, lo del otro no se como denominarlo. Uno intenta hacerlo según los cánones, el otro no se que cánones emplea. En fin, que no pueden gustar los dos. A no ser que lo hagas para justificar tu desconocimiento de la tauromaquia y quedar bien.

No torea ni con el capote, manos altas, sin mandar, sin rematar al igual que con la muleta. Su toreo encimista al hilo del pitón, no es, como se está diciendo por ahí, pisar nos sé que terrenos, es simple y llanamente trampa. Pisar terrenos es ponerse en el sitio, echar la muleta delante traerse el toro toreado cargar la suerte y rematarlo atrás a la distancia que permita ligar el siguiente muletazo. Cierto que con algunos toros hay que perder pasos,  pero no es el caso, porque como hemos dicho anteriormente lo que está toreando José Tomás son los amaestrados, los perritoros. Lo de las manoletinas guste o no guste, son reminiscencias del toreo bufo y que las inventó Llapisera y es en lo que basa sus supuestos triunfos.

Todavía no he visto una cogida de José Tomás, salvo la segunda de lineares y ya he dicho el porqué se produjo, siempre ha sido arrollado y mira que todas las han dado por la caja tonta. Pues ni una, siempre arrollado por estar encima, al hilo del pitón, o no darle salida al toro,  nunca por torear. Claro que al ser arrollado, el pitón del toro puede calarle. Eso si, queda muy bien la sangre del toro cuando pega el barrigazo y se reboza en los costillares.

Que no venga ningún tontucio diciendo que no tenemos respeto, ni a las cogidas, se lo tenemos y mucho más que ellos, lo que estoy describiendo es el toreo del místico y que no tiene absolutamente nada que ver con el respeto que le tengo, pero no solo a él sino a cualquiera que se juega la vida en su profesión, ya sea como torero, marinero, albañil, etc. Pero si un albañil me pone los azulejos torcidos, ni es albañil ni es nada, aunque que se mate al caerse del andamio.

Los supuestos beneficios para la fiesta. También se está hablando de los beneficios que tiene para la fiesta, nada más lejos de la realidad. Ya hemos analizado que para Barcelona el montaje no ha supuesto nada, al revés, desaparecido José Tomás, la plaza sigue vacía y con los mismos toros que antes, nada se ha hecho por regenerar la plaza, siguen con los carteles de torerillos ante carretones inválidos.

En cuanto a las demás plazas, los únicos beneficios han sido para los empresarios, la fiesta una vez más ha sido vejada y humillada, no solo por el destoreo del místico, sino por los borregos lidiados o incluso por los huligans que en ellas se han enfrentado a los aficionados.

Lo más sangrante del caso es que, a los públicos se les está engañando una vez más, ya que se da por hecho que eso es torear, cuando la realidad, eso son un cúmulo de ventajas y despropósitos. Eso no es torear, el medio pase,  no mandar, al hilo del pitón, enganchones y manoletinas, es lo que siempre se ha puesto como ejemplo del destoreo. Si las televisiones y los vendidos hablan de las faenas de José Tomás están sencillamente elevando a la categoría de toreo lo que simplemente es tremendismo y destoreo.

Si las televisiones y los periódicos, están dando por hecho que lo que torea son toros bravos, simplemente están elevando a la categoría de toro bravo lo que es un carretón, domesticado, sin fuerzas y sin pitones. Amen de la legitimación de los desmoches. Eso son los beneficios para la fiesta.

El año que viene. Dicen que ha firmado con una “gran casa”, unos dicen que los Lozano y otros que los Choperitas, bueno, pues bien. En el caso que sea verdad este hecho, solo puede suponer que el año que viene tenga más contratos con más perritoros o ¿alguien piensa que estos apoderados pueden ponerlo con toros en algún sitio? Ojalá, aquí nos encantaría tener que cantar las grandes faenas de José Tomás con toros y en plazas de compromiso. Es lo que más nos alegraría, porque una vez más, tenemos que decir que para eso estamos, para ensalzar la grandeza de la fiesta. Aunque desgraciadamente en estos momentos solo haya mentira, trampa y una degeneración que la esta dejando en la agonía. Por mucho que otros quieran mirar para otro lado, o engañar a los seguidores de la secta mística. Esto no es una secta, ni la fiesta es un torero. Esto debe ser la fiesta de la que nos podamos sentir orgullosos.

Dicen que existe Dios y por él y sus profetas se ha matado a millones de personas, bueno mejor dicho se sigue matando. La aceptación de místicos y dioses sin análisis lleva a esas cosas. Pero si somos capaces de analizar fríamente por nosotros mismos, está claro que nos podrá gustar más o menos un torero. Nos podrá emocionar el destoreo, ya ha ocurrido en otras épocas de la fiesta, Manolete, El Cordobés, Ojeda etc. Pero seamos objetivos

estos lo único que han hecho ha sido, traer las trampas de las que ahora se alimenta el taurineo para dejar las plazas vacías y acabar con la afición. Esperemos que este nuevo Mesías solo sea una moda pasajera, esperemos que el místico no nos deje la fiesta rematada para sus exequias.

En definitiva si alguien quiere creer en Dios me parece muy bien y además dará millones de argumentos milagros, profetas y no sé cuantas historias más. Pero eso no es realidad, eso es fe. Pero cuando la fe se puede desmontar día tras día, o una de dos o soy tonto o tengo algo en juego.

No pienso escribir mucho más del tema, no merece la pena, salvo que el año que viene toree, vaya a las plazas importantes con toros bravos y se comporte como la figura que nos quieren hacer creer que es y me dará mucha alegría porque será para decir que está toreando. De momento ahí están las fotos y más que seguiremos haciendo, no solo a José Tomás y su destoreo, sino a todos aquellos que andan por esas plazas del Estado. Aunque nada mas sea para dejar en evidencia a muchos y no lo digo por los toreros, sino por sus defensores huligans y demás iluminados.

Un inciso sobre las famosas fotos. Como complemento a lo que decimos en el chofre ponemos fotos, pero no las bonitas las que el torero queda de maravilla y se intenta además tapar los pitones de los toros para que no se vea los desmoches que se le hacen. No, las fotos son al principio del muletazo y en el remate es la única forma de ver como se ha toreado En la forma de citar esta la verdad o la mentira decía Navalón, yo añadiriía y en la de rematar . También hemos puesto de la misma faena buenos muletazos si los ha habido y los malos, incluso en la misma tanda.

No sé ni poner las letras. De hecho siempre quedan unas más grandes que otras. A lo más que llego es a bajarle el peso, es decir bajarle los píxeles esos y el tamaño. Los que me conocen, ya saben que hasta en la plaza nos solemos reír de cómo la gente llega al orgasmo con el destoreo. Miramos la cámara y nos hacemos unas risas. Porque es cierto que la gente no tiene ni idea de ver, ni los cites, ni los remates, ni los barrigazos. Esta es una de las razones por las que está degenerando la fiesta, porque no solemos prestar atención a los detalles importantes de la lidia. Vemos el conjunto, la estética y se acabó. Lo demás nos sobra. Luego nos llevamos sorpresas, como la faena ventajista del Talavante en Madrid, cuando los que estábamos fuera de la plaza, vimos que de la emoción de la plaza nada de nada.

Cierto es que los que más se han quejado, incluso con insultos comparándonos con manipuladores profesionales, han sido periodistas supuestamente profesionales. Tiene cojones la cosa. Ellos que viven de la imagen en gran medida, son los que las descalifican, cuando todo el periodismo, de todos los gremios, sabe lo que vale una imagen. Claro que ellos saben mucho de manipulación y por eso no se hacen a la idea que los aficionados no necesitamos manipular nada, porque no tenemos ningún interés en ello, piensa el ladrón que todos son de su condición. Como ya hemos comentado, ojalá pudiéramos estar hablando del místico de la misma forma que lo hacemos del Cid o de cualquier otro cuando torean.

Así que la manipulación parece ser que es moneda diaria, en las redacciones de los medios, ya sabíamos que también la desinformación, pero por favor, aquí no se manipula nada y mucho menos para fastidiar a nadie, lo que decimos ahí está escrito y lo que reflejan las fotos también, tanto el toreo como el destoreo, aunque desgraciadamente abunda más esto último y por ello no vamos a taparnos. O acaso también están manipuladas las fotos de ¿Fernando Cruz? No, esas si están bien, pero no es por la cámara, ni por el retratero, es por el torero, así que no sigan ustedes manipulando, por ese camino se descubren ustedes solos.

Si tan fácil les resulta manipular, joder pongan de una vez una galería de cuarenta, cincuenta, cien fotos de José Tomás toreando. Ni una sola citando o rematando he visto en todo el año triunfal. E insisto, con lo fácil que dicen que es manipular. O son unos inútiles en los medios o nos quieren tomar por imbéciles. O a lo mejor las dos cosas.

José Tomás pudo y puede ser la gran figura del toreo que todos deseamos. Bueno la gran no, ojala fueran muchas más. Pero no sueñen, ni pretendan convertir sus ilusiones en una realidad. Esta vuelta de José Tomás ha sido un montaje descarado del taurineo al igual que los tres años que estuvo con la mosca cojonera. No ha lidiado toros. Y encima ha vuelto con las mismas trampas o más que las que se marchó, con lo cual ¿de que es figura José Tomás? ¿De que verdad es torero José Tomás? Será la de las trampas, los insultos y las descalificaciones, porque eso son los únicos argumentos de sus seguidores y huligans.

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